Visita guiada a la Casa de México


Publicado el 11 de marzo de 2025.

Queridos troteanos:

Os convocamos a una visita un tanto especial, que tendrá lugar el próximo martes 18 de marzo, a las 11.45 horas, en la Casa de México en España, c/ Alberto Aguilera 20. En ella podremos apreciar lo que de singular tiene la cultura mexicana, que tan próxima nos parece unas veces y tan lejana otras, y que es “embajadora” de un país con el que sentimos lazos siempre muy estrechos.

La visita está abierta a socios de Trotea y a familiares o conocidos que les acompañen. Es necesario que confirméis vuestra asistencia, no después del sábado 15 de marzo, a José Luis Díaz de Liaño (teléfono 666 353 221; correo electrónico jdl2008@hotmail.es).

El número máximo de asistentes es de 25. Para sufragar la entrada, los socios de Trotea tendremos que abonar 8 euros y los no socios 10 euros, que haremos efectivos al llegar al punto de encuentro.

Nos reuniremos, pues, el martes 18 de marzo, a las 11.45 horas, en la puerta del inmueble, calle de Alberto Aguilera 20. Además de los autobuses 2, 21, 37 o 147, que tienen paradas relativamente cerca, la estación de Metro más próxima es la de San Bernardo (línea 2).

Para información más detenida sobre la visita, podéis seguir leyendo.

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Exterior de la Casa de México en España, c/ Alberto Aguilera 20.

Las vicisitudes de un edificio vinculado a la higiene militar

Merece una atención especial el edificio que vamos a conocer, no ya por su calidad arquitectónica, sino por su significación en la historia de la arquitectura madrileña. Fue construido en 1885 (sin que tengamos referencia documental de su autor) para alojar el Instituto de Higiene Militar, una institución dedicada a la formación de médicos militares y oficiales veterinarios.

En 1927, adscrito ya al Ayuntamiento de Madrid, fue sometido a una remodelación importante para acoger la Tenencia de Alcaldía del distrito de Universidad y la Casa de Socorro del mismo distrito. Su función en este último aspecto, en armonía con la situación de la sanidad pública de la época, era la prestación de primeros auxilios a los accidentados, la prestación del “primer socorro facultativo en el domicilio de los pacientes en caso de inminente riesgo”, la “consulta pública diaria para los pobres” y las “operaciones de la vacunación en las épocas oportunas”. La reforma necesaria se hizo según proyecto de Luis Bellido, quien, tras estudiar en la Escuela de Arquitectura de Madrid, había sido arquitecto municipal en Lugo y en Gijón y desde 1905 trabajaba en la capital, donde fue primero “arquitecto de propiedades” del ayuntamiento y luego “director de arquitectura”, es decir, arquitecto municipal.

Bellido, como tantos profesionales de su época, mantuvo en esta obra de la calle Alberto Aguilera un tono historicista, como ya hizo en otros trabajos institucionales (por ejemplo, la restauración de la Casa de Cisneros en la plaza de la Villa o la construcción del Matadero y Mercado de ganados, en Legazpi), muy diferente del estilo más ecléctico de influencia francesa, a veces con toques modernistas, que siguió en sus trabajos residenciales para el sector privado, como el edificio de viviendas de la calle Almagro 2. Curiosamente, fue también el diseñador, y esta es una faceta suya poco conocida, de las casetas para libros de lance de la cuesta de Moyano.

Destino actual: Casa de México

El edificio, de cuatro plantas y una superficie de 2.700 metros cuadrados, fue luego sede de otras instituciones públicas, como el Instituto Nacional de Empleo, y acogió diversas dependencias municipales, hasta quedar prácticamente vació hacia 2010, salvo una pequeña parte en la fachada a la calle de Vallehermoso, ocupada por una base del SAMUR. Durante años no fructificaron diversos proyectos para devolverlo a la actividad, como la cesión al Patio Maravillas, un movimiento social de filiación “okupa”, o la instalación de la Casa de Portugal, o la ubicación de una escuela municipal de música y danza, hasta que en 2017, durante la alcaldía de Manuela Carmena, se le dio el destino actual: el Ayuntamiento cedió el inmueble en comodato (préstamo de uso) a la Embajada de México por un período de diez años renovables y la Fundación Casa de México en España se hacía cargo de su remodelación, administración y gestión para el nuevo uso por el mismo período.

En 2018 se inauguró así la Fundación Casa de México en España, dependiente de la Embajada de México y que busca contribuir al desarrollo de ambos países y al fortalecimiento de la relación bilateral a través de la promoción del mayor conocimiento de México en España en temas culturales, de negocios, de emprendimiento, turísticos, gastronómicos y de desarrollo comunitario.

La Casa de México, el vehículo a través del cual se expresa el trabajo de la Fundación, contribuye así a promover el conocimiento de México en España. Desarrolla para ello actividades muy variadas (académicas, literarias, musicales, teatrales, cinematográficas, etc.) que nos permiten descubrir y profundizar en la vida y la cultura de un país, México, que nos es cercano y lejano al mismo tiempo: cercano, porque con él compartimos muchas de las preocupaciones de una sociedad moderna, además del uso de la lengua española por sus más de 133 millones de habitantes; y lejano, porque en él perviven rasgos muy arraigados de los pueblos prehispánicos y de la sociedad criolla.

Una exposición de fuerte impacto sensorial

Nuestra visita se focalizará así en una de las exposiciones abiertas actualmente, titulada: “Arte popular: flora y fauna por manos mexicanas”. En ella se exhiben piezas realizadas con técnicas artesanales procedentes de distintas comunidades del país que revelan la estrecha conexión del artesano con las manifestaciones de una rica biodiversidad. Los animales y plantas que se representan en ellas evocan variados rasgos (fuerza, astucia, belleza, fertilidad) de la concepción del mundo predominante en cada una de esas comunidades.

Tenango” aplicado sobre un lienzo de papel “amate”

Podremos así ver nahuales (seres sobrenaturales capaces de cambiar de personas a animales, muy propios de la mitología mexicana, que expresan la dualidad del ser humano) en madera pintados a mano, típicos del estado de Oaxaca. Y también baúles o cajas de madera laqueada mediante la técnica denominada “olinolá”, en la que la laca obtenida tras la aplicación de diferentes pigmentos se ornamenta con técnicas de esgrafiado (incisiones que dejan al descubierto las capas inferiores de pigmento), de pintura, etc. No faltan las obras de cerámica de diferentes procedencias y obtenidas mediante variadas técnicas, como el “pastillaje”, consistente en el moldeado de pequeñas cantidades de barro entre las yemas de los dedos para crear figuras ornamentales. Hay asimismo ejemplos del arte textil, tan desarrollado ya en las culturas prehispánicas, como las muestras de “tenangos”, bordados caracterizados por sus vivos colores y los motivos animales y vegetales, y que hoy no solo se aplican en tejidos, sino también en lienzos de papel amate, un tipo de papel vegetal de manufactura artesana que se usaba en la época prehispánica.


Imagen tomada por Luis García (Zaqarbal) el 6 de abril de 2016.

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