Actualizada el 23 de marzo de 2026.

Miércoles 25 de marzo: una película de Bergmanen nuestro Cine-Teatro
Queridos amigos troteanos:
“Daban una de Bergman, no recuerdo cual”. Así lo leemos en Estrella distante, una novela de Roberto Bolaño publicada en 1996. La frase, muy expresiva de la época de la transición política, hizo fortuna como muestra del cine “de arte y ensayo”, término ambiguo que se usó para identificar un cine de factura especial, talante no comercial y distribución no masiva del que el sueco Ingmar Bergman era uno de los más preclaros representantes.
De esa expresión nos valemos ahora para anunciar la próxima proyección, en nuestro ciclo de Cine Circo Más difícil todavía, de Noche de circo: una “película de Bergman”.
Como tal, se presenta como un radical contraste con El mayor espectáculo del mundo, la obra de Cecil B. de Mille proyectada en la sesión anterior. Frente a la “noble sinfonía de colores” del director norteamericano, centrada en lo que el circo tiene de “espectacular” y luminoso, el filme de Bergman, rodado en un depurado blanco y negro, nos ofrece el lado “oscuro” del circo, la dificultad de la vida errante y no siempre venturosa de sus intérpretes.
Estos son los parámetros de la sesión (tras una actualización debida al adelanto de la proyección de la película respecto de su horario original, por causas ajenas a Trotea):
- Día y hora: miércoles 25 de marzo, 18.00 horas
- Lugar: Cinema Artistic Metropol, c/ Cigarreras 6.
- Una auténtica sala de cine, con cómodas butacas, a nuestra entera disposición. Está en una zona excelentemente comunicada: a la salida de la estación de metro de Acacias (línea 5), con paradas de autobús muy cercanas de las líneas 34, 36, 62, 116, C1 y C2, y a 6 minutos andando de la glorieta de Embajadores. Además, hay un aparcamiento público en la Puerta de Toledo, a unos minutos.
- Asistencia: La asistencia será libre, sin necesidad de inscripción previa, y totalmente gratuita.
- Coloquio: Tras la presentación de la película habrá un coloquio abierto entre los asistentes.
- Película: Noche de circo (1953). Director: Ingmar Bergman. Guión: Ingmar Bergman. Fotografía: Hilding Bladh, Sven Nykvist. Múdica: Karl-Birger Blomdahl. Duración: 93 minutos.
- Argumento: Albert, propietario de un circo, ha abandonado a su familia para convivir con Anne, una apasionada amazona. El circo, sin embargo, es un desastre económico y se nos describen 24 horas de su existencia, en la que se suceden episodios como el desafortunado baño en el mar, sin ropa, de la mujer del payaso delante de un destacamento de soldados, la petición de Albert al responsable del teatro local para que les preste ropa a fin de poder llevar a cabo la representación, la fallida visita de Albert a su mujer solicitando su reencuentro o la enfervorizada relación de Anne con un atractivo actor de teatro.

La película, la decimotercera rodada por Bergman (en 1953), con guion también suyo, se beneficia de una interpretación coral en la que destacan Åke Grönberg, en el papel de Albert (el propietario del circo), Harriet Andersson, como Anne, su amante (que por entonces mantenía una relación sentimental con el propio Bergman) y Anika Tretow, en el papel de la esposa de Albert.
Todo el filme rezuma los rasgos típicos de la filmografía del director: una fotografía cuasi-expresionista con alto contraste de luces y sombras (firmada por Sven Nykvist, que luego se convertiría en su colaborador habitual y obtendría un oscar por Gritos y susurros y otro por Fanny y Alexander), una música punzante que subraya los momentos culminantes, y una especial densidad emocional.
La película permite muy variadas perspectivas de análisis. Es evidente, por ejemplo, la preferencia que muestra Bergman por el teatro como medio de afirmación profesional y prometedor de una razonable seguridad frente a la dura vida del circo, que condena a sus intérpretes a una existencia errante y pesarosa. Es manifiesta asimismo la laxitud moral que rige las relaciones íntimas, subrayadas por la propia decisión del propietario del circo de abandonar a su familia sin consecuencia alguna. Más relevante es aún, en todo caso, la profundización en los sentimientos humanos.

Bergman creció en un riguroso ambiente luterano que influyó sin duda en su visión de los personajes. El propio guion de la película se desarrolla, a partir de un cierto momento, en dos tramas que discurren paralelamente (la de Albert intentando volver al sosiego del hogar familiar y la de Anne en su escarceo con el actor de teatro) y terminan ambas en fracaso. La atmósfera que parece dominar la primera parte de la película, casi burlesca y cercana a la concepción habitual del circo como espectáculo festivo y de entretenimiento, se va transformando en un planteamiento opresivo y desesperanzado, en el que aparecen los temas habituales en la filmografía de Bergman: la fragilidad humana, la dificultad de las relaciones interpersonales, la incomunicación, el desencanto, la intransigencia que lleva a tratar de forma humillante al extraño.
No hay utopía en el circo. Aunque la escena final ofrezca alguna esperanza: la vida continúa…





