‘Diez años de mi vida’, por Fernando Ruiz


DIEZ AÑOS DE MI VIDA: 2003-2013

Érase una vez en un país más bien cercano, en el año 2003, había un hombre llamado Nando, que junto a su mujer, habitaban una casa en la cual vivían durante bastantes años junto con sus cinco hijos de los cuales se sentían tan orgullosos, aunque uno de ellos ya se había casado y ya no vivía con ellos.

Éste hombre tenía una pequeña empresa, se ayudaban de operarios los cuales más que trabajadores se les consideraban compañeros, pues todos trabajaban codo con codo, ya que el fin que buscaban era atender a los clientes, y para ello la mejor forma era tener al personal contento. Y no como ahora que lo único que buscan la mayoría de empresarios es lucrarse a costa de los obreros.

Está claro que aunque trabajaba muchas horas, también aprovechaba el tiempo libre para realizar lo que le gustaba: Ir al teatro, cine, conciertos, jugar al tenis, estar con los amigos, dibujar, subir a las montañas, y sobre todo realizar viajes.

Lo qué sí tuvo un cambio muy importante en su vida fue: El nacimiento de su primer nieto en el mes de Enero de 2013, lo cual le llenó de alegría, pues eso de ser abuelo es bastante más importante que tener un título Nobiliario, luego siguieron naciendo más nietos hasta un total de 4 en la actualidad. ¿Qué decir de los nietos? Siempre se tiene la sensación de estar poco tiempo con ellos, pero siempre pasa con todo lo que te gusta, esos momentos de felicidad nunca quieres que acaben. Cada uno de sus nietos a Nando le parecía, su preferido, pues todos tienen algo especial: Fernando por ser el mayor y ser un muchacho encantador, además, al ser varón podía jugar a cosas más afines a las prácticas de su abuelo, juega al futbol, pin-pon, monta en bicicleta, también en patines, va con los abuelos a la montaña, le gustan los juegos de mesa sobre todo las cartas y el ajedrez, es un chaval muy educado y saca muy buenas notas. Irene cronológicamente es la segunda nació en 2007, es una niña encantadora con unos ojazos negros que para sí, hubieran querido las modelos de Julio Romero, es muy responsable y está muy alta, le gusta mucho estudiar y dibujar, es muy inteligente y tiene mucho interés en aprender cosas, un ejemplo: cuando su madre se quedó embarazada por segunda vez, se lo dijo a Irene, y ésta le pregunto que donde estaba su hermanita, su madre le respondió que la tenía en la tripita y la niña pregunto: mamá por qué te has comido a mí hermanita. Carmen fue la tercera

nieta se lleva 5 meses de diferencia con su prima, ésta niña es preciosa, también tiene unos ojos muy grandes y bonitos de un color gris claro que deslumbra, es muy cariñosa y aunque es más menuda tiene una gracia especial. Elena es la más pequeña, solo tiene dos años y es hermana de Irene, es un bichejo de mucho cuidado, tiene una vitalidad que te hace no perderla de vista, siempre te mira con ironía pensando cómo darte esquinazo, cuando está tranquila juega mucho y se distrae con cualquier cosa, “la faena” más grande que hizo fue: Estando un día en casa de los abuelos en la sierra, cuando su madre estaba recogiendo para marcharse, de pronto: Irene vino muy preocupada pues no encontraba a su hermana, todos empezaron a buscarla, debajo de las camas, en los cuartos de baños, en las terrazas e incluso hacia la calle con el miedo de que se hubiese caído, no la encontraron por ningún sitio, hasta que a la abuela se le ocurrió mirar dentro de un armario, estaba allí tan tranquila sentada sobre una balda como si fuera un Buda, no comprendieron como pudo entrar en el armario, subirse a la balda y cerrar la puerta desde dentro. Nando sigue con la esperanza de tener más nietos.

En estos años también hubo momentos tristes, pues siempre hay algún fallecido de seres muy allegados, ya sean familiares o amigos. Siempre es doloroso, cuando las personas son mayores, siempre tienes el consuelo de que fallecer con mucha edad es lo normal, desde luego, es mucho más impactante cuando los que se van son gente joven, como también ocurrió. De todas formas desde aquí un recuerdo para ellos.

En estos años también a Nando le llego la jubilación, una etapa muy importante en la vida, pues al principio después de 50 años trabajando se encontró como “descolocado”, al principio se le hizo muy extraño que no tuviera la obligación de ir a trabajar, lo echaba mucho de menos, luego se fue haciendo a esa forma de vida y comprobó que no era nada malo, al contrario, empezó a hacer cosa que antes no podía hacer, o las hacía con poca frecuencia, lo mejor es que después de jubilarte haces lo que quieres y cuando quieres. A partir de entonces, estos últimos años su disfrute cultural se ha enriquecido enormemente pues los últimos años de trabajo se lo tomó como de entrenamiento y lo fue dejando poco a poco, y ya en el 2006 se hizo socio de la Asociación Cultural Trotea, de la cual tuvo conocimiento por medio de sus consuegros Mamen y Leo, con los cuales, anteriormente junto con su esposa Marisa, fueron a algún espectáculo. Y desde entonces empezó a entrarle el gusanillo de ser actor, por lo menos de intentarlo, y

gracias al interés que se tomo Enrique, el Presidente de la Asociación, para que cualquier socio pudiese participar en los eventos producidos por Trotea. Empezamos a colaborar, a medida de nuestras posibilidades, en obras de teatro con lecturas dramatizadas, también los ciclos de cine-teatro, alguna poesía en otras ocasiones. También se llevó a cabo un curso de expresión artística y gracias a ello con el tiempo, Nando que no hacía teatro desde que tenía 16 años, pudo quitarse el miedo escénico e ir haciendo sus pinitos en escena.

Actualmente nuestro protagonista es miembro de la junta de gobierno de Trotea, en la cual es vocal, sin ningún cargo en concreto, pero ayudando en lo que puede y haciendo todo lo que está a su alcance.

Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO…………….CONTINUARÁ.

FERNANDO RUIZ CABALLERO

 

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